Este post es parte de la colección “Samaipata Basics”, una primera introducción al mundo del venture capital y de las startups. 

El venture capital (VC) es un tipo de financiación destinado a empresas start-up en fases tempranas, pero que bien ya demuestran o esperan obtener unas elevadas tasas de crecimiento. Los fondos de VC invierten en estas empresas a cambio de una participación en el activo o equity. Generalmente se destina a empresas con un componente tecnológico o un modelo de negocio disruptivo, en sectores en los que se espera un crecimiento por encima de la media de la economía.

Venture capital fund

El venture capital busca impulsar el rápido crecimiento de estas compañías y aumentar su valor, con el objetivo de retirarse (“exit“) y obtener rentabilidad elevadas.

Se trata de una forma de financiación ideal para empresas aún no suficientemente grandes para financiarse en los mercados o a través de entidades de crédito tradicionales. En contraprestación por el riesgo que asume un fondo de VC al invertir en una de estas empresas en fase temprana, obtiene cierto control sobre la empresa a través de una participación en su capital.

Cada son más comunes los fondos de venture capital que no solo invierten en la start-up, sino que buscan ser un apoyo integral, aportando su know-how en áreas como la estrategia, marketing, operaciones, etc.

El venture capital como lo conocemos hoy nace en Estados Unidos, donde sigue liderando en volumen si lo comparamos con Europa, o incluso más con países del Sur de Europa. No obstante, el VC no hace más que crecer en esta región del mundo con 540 nuevos fondos de VC europeos en los dos últimos años, según la aceleradora Techstars. Esta explosión del VC también se está viendo en la vertiente sur del continente europeo, y concretamente en España. En efecto, Madrid y Barcelona ya están en el top 6 de ciudades europeas por financiación de VC. En países vecinos como Italia o Portugal la financiación se ha multiplicado por 6 y por 19, respectivamente.